
objeto · espectáculo · encargo
Trono de Cleopatra y abanico
Un trono para portar a Cleopatra a hombros y un abanico de dos metros y medio cuyas plumas se mueven de verdad. Imponen en escena y pesan lo mínimo.
Un trono para Cleopatra y el abanico que la acompaña, para una escena de Remember the Time.
El trono tenía una condición que mandaba sobre todas las demás: a Cleopatra iban a portarla artistas jóvenes, así que el peso total tenía que ser mínimo. Nada de madera maciza ni de estructuras pesadas que convirtieran la entrada en escena en un sobreesfuerzo. Lo resolví con una estructura ligera y poliestireno extruido, vestido en tela y foam y rematado en pintura acrílica para que, bajo los focos, parezca sólido y noble.
El abanico planteaba otro problema distinto: que se viera el movimiento. De poco sirve un abanico gigante si las plumas quedan tiesas. Lo monté con fibra hueca siliconada sobre una vara de dos metros y medio, de manera que al abanicar a la faraona el plumaje ondee de verdad y el gesto se lea desde la última fila.
Dos piezas que tienen que imponer en escena y, al mismo tiempo, poder cargarse a mano entre bambalinas. Cumplieron por parecido y acabado, pero sobre todo por peso y seguridad, que era lo que de verdad estaba en juego.
¿Quieres algo así, o algo que aún no existe?
Aunque todavía no sepas cómo se hace, esa parte es la mía. Escríbeme y lo vemos.
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