BELUARTE
La boca de riego terminada, pintada de rojo, sobre el suelo a plena luz: de lejos pasa por hierro fundido.

objeto · encargo

Boca de riego

Una boca de riego americana de 80 centímetros, con sus tres tomas y su rojo inconfundible. Parece de hierro fundido y se levanta con una mano.

Una boca de riego de calle americana, de esas que todo el mundo reconoce aunque no haya pisado nunca Estados Unidos.

Antes de cortar nada me puse a mirar modelos reales. Hay muchísimos, y al final me quedé con el más típico: el de las tres tomas laterales y la llave de paso arriba. Ese es el que lleva todos los rasgos que el ojo identifica sin pensar. Y el rojo, claro, que es media pieza.

Por dentro no hay ni un gramo de hierro: es poliestireno extruido y cartón reciclado, levantado capa a capa y rematado con pintura acrílica hasta dar con el tono y el desgaste justos. Mide 80 centímetros y pesa lo que una caja vacía, así que entra y sale de escena en segundos.

Formó parte de la escenografía con la que se recrearon las calles americanas en la octava edición de Tus Botines Me Suenan.

Proceso ·
Proceso ·

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