BELUARTE
Un modelo con las alas blancas puestas camina descalzo sobre una tarima, a pleno sol y contra un muro de hormigón.

objeto · encargo

Alas

Unas alas para llevar puestas, hechas a medida. El reto no era el tamaño: era que el plumaje se moviera solo y que parecieran de verdad.

Un encargo de vestuario para caracterizar a un personaje mitológico alado. Es decir: unas alas que se llevan puestas y que, de lejos y de cerca, tienen que parecer de verdad.

Antes de construir nada hubo que estudiar materiales. Necesitaba un chasis ligero pero fiable, capaz de sostenerse sin venirse abajo, y di con él en el tubo de polietileno reticulado. Pero había una segunda condición, menos evidente y más difícil: la estructura tenía que dejar que el plumaje se moviera solo. Unas alas rígidas se delatan al primer paso; las de verdad acompañan al cuerpo con un vaivén natural.

Las plumas van recortadas en espuma y montadas una a una, hasta que el conjunto tiene fondo y deja de parecer plano. Miden metro setenta de alto por metro cuarenta de envergadura.

Puestas, se olvidan. Son cómodas y pesan mucho menos de lo que aparentan, que es exactamente de lo que se trataba.

¿Quieres algo así, o algo que aún no existe?

Aunque todavía no sepas cómo se hace, esa parte es la mía. Escríbeme y lo vemos.

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